Me sentí un juglar, esperando cicatrizar.
Cada verso fué más gris,
lloraba el encuentro,
duraba la cena y el silencio sonaba como un vals.
Devoraba mi cabeza,
gritaba por dentro,
comía del filo que dejaban las rocas en el mar.
No pude probar mi capacidad. Me puse a llorar,
esperando cicatrizar.
Cada verso fué más gris,
lloraba el encuentro,
duraba la cena y el silencio sonaba como un vals.
Devoraba mi cabeza,
gritaba por dentro,
comía del filo que dejaban las rocas en el mar.
No pude probar mi capacidad. Me puse a llorar,
esperando cicatrizar.